¿Democracia de género? ¡Sí, por supuesto!

Delphine Nana Mekounte, de 60 años de edad, fue la Coordinadora Nacional de ONGs de Camerún durante la celebración de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995. Ahora es Directora General de CEFEPROD (Centro Femenino para la Promoción del Desarrollo), una organización no gubernamental que tiene como propósito fomentar el desarrollo económico, social y cultural de mujeres y jóvenes.

Fecha: lunes, 18 de agosto de 2014

¡Ya hace casi 20 años! Pero me acuerdo como si fuese ayer. En aquel momento tenía apenas 40 años. Pensaba que a los 60 años estaría postrada en una cama. ¡Nada de eso! Todo lo contrario. Aquí estoy de nuevo, participando del pleno en la preparación de Beijing+20.

Beijing what Delphine Nana-Cameroon
Foto cortesía de Delphine Nana

En esta ocasión, quiero dar gracias a Dios por estar aquí todavía hoy para revivir Beijing, 20 años después. La mayoría de mis compañeras y compañeros han ido encontrando el descanso eterno a lo largo de los años. Honrando su memoria, debemos continuar con la lucha por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en todos los ámbitos hasta lograr la paridad y hasta alcanzar nuestro objetivo de igualdad.

Hemos recorrido un largo camino. En septiembre de 1993, el Primer Ministro de Camerún creó el Comité Nacional bajo la dirección del Ministerio de Asuntos Sociales y de la Mujer para coordinar las actividades de ONG como preparación para la Cuarta Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer. Fui elegida como directora de este equipo de coordinación.

A pesar de las dificultades económicas a las que nos enfrentamos, muchas camerunesas hicieron enormes sacrificios y su compromiso quedó patente con su participación masiva en el Foro de ONG, celebrado del 30 de agosto al 8 de septiembre de 1995 en Huairou, y la Cuarta Conferencia, del 4 al 15 de septiembre de 1995 en Beijing. Estas mujeres mostraron la determinación de unir sus fuerzas y luchar por la igualdad, sin importar el lugar, también participando en la quinta Conferencia Regional Africana que se celebró en 1994 en Dakar, Senegal.

Yo fui a China. Allí observé, escuché, valoré e intercambié experiencias para mejorar la condición de las mujeres. Aprovechando la experiencia que adquirí al prepararme para la Conferencia de Beijing, desde entonces he podido mostrar liderazgo a nivel internacional, regional y nacional.

En mi opinión, el logro más destacable es sin duda el dinamismo, la determinación y la confianza que las mujeres han adquirido en los 20 años posteriores a Beijing. Debemos reconocer los enormes cambios que han ocurrido en el mundo. Estos cambios repercuten positivamente en las mujeres y están en consonancia con los temas prioritarios aprobados en Beijing en 1995.

Hemos conseguido muchas cosas, pero queda mucho por hacer. No hay duda de que la movilización de las mujeres, su dinamismo o la confianza en ellas mismas no bastan: igualmente importante es la voluntad política de las personas encargadas de tomar decisiones. El objetivo no es únicamente reivindicar nuestros derechos, sino también convencer a estas personas. Una sociedad construida con las mujeres es una sociedad equilibrada que también beneficia a los hombres. ¿Democracia de género? ¡Sí, por supuesto!

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